El Día Mundial de los Humedales, 2012.
de Fundación Cuenca Río Desbaratado, el jueves, 2 de febrero de 2012 a la(s) 8:54
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El Día Mundial de los Humedales, 201230/09/2011
El 2 de febrero de cada año es el Día Mundial de los Humedales y en él se conmemora la fecha en que se adoptó la Convención sobre los Humedales, el 2 de febrero de 1971. Desde 1997, todos los años organismos oficiales, organizaciones no gubernamentales y grupos de ciudadanos de todos los niveles de la comunidad han aprovechado la oportunidad para realizar actos y actividades encaminados a aumentar la sensibilización del público en general acerca de los valores de los humedales y los beneficios que reportan en general y la Convención de Ramsar en concreto.► 17/01/12 | Mensaje del Secretario General (PDF)
Humedales y turismo
El tema del Día Mundial de los Humedales para 2012 es Humedales y turismo y está relacionado con el tema de la próxima reunión de la Conferencia de las Partes, la COP11, Humedales, turismo y recreación, que se celebrará en julio de 2012 en Bucarest (Rumania).
El turismo en los humedales aporta beneficios tanto a nivel local como nacional a las personas y la vida silvestre, beneficios que van desde el fortalecimiento de las economías hasta medios de vida sostenibles, poblaciones saludables y ecosistemas prósperos. Al menos el 35% de los Sitios Ramsar de todo el mundo experimentan un cierto grado de actividad turística, y ese porcentaje se mantiene uniforme en todas las regiones. Por supuesto, es importante considerar el turismo en todos los humedales, no solamente en los que han sido designados Sitios Ramsar, puesto que las Partes Contratantes en la Convención se han comprometido en el manejo de todos los humedales.
Merece la pena señalar que el turismo es tan solo uno de los múltiples servicios que prestan los humedales. Garantizar que las prácticas turísticas estén bien gestionadas en los humedales y a su alrededor y educar a los turistas sobre el valor de los humedales son dos elementos que contribuyen a que los humedales del mundo estén saludables y aporten beneficios a largo plazo a las personas, la vida silvestre, las economías y la biodiversidad.
Hasta el momento, la Convención de Ramsar no se había centrado específicamente en los humedales, el turismo y la recreación.
Lo que hemos preparado para el DMH 2012: El paquete
En colaboración con la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas hemos creado un folleto para el DMH 2012 sobre los humedales y el turismo sostenible en el que se explica cómo puede resultar beneficioso el turismo para los Sitios Ramsar y todos los humedales.
Asimismo hemos producido un cartel, una comica, una pegatina y una actividad para niños, todos ellos dirigidos a ofrecer información sobre los humedales y el turismo y que se puedan distribuir y personalizar.
Folleto (ZIP, 12 MB)
Adaptaciones
Esperamos que se sienta inspirado por el tema de Humedales y turismo para el DMH 2012 y que nos haga partícipes de las actividades que tiene planificadas para los próximos meses.
Le agradeceríamos que nos enviara sus adaptaciones, informes del DMH, fotografías y resúmenes de eventos a la siguiente dirección: wwd@ramsar.org. El primer envío de estos materiales en un CD y de un ejemplar impreso del poster y folleto y pegatinas se está llevando a cabo a inicios de octubre de 2011, también puede asegurarse de recibir los materiales contactando la Secretaría (wwd@ramsar.org) – no olvide indicarnos su dirección postal y qué idioma prefiere.
Animamos a todo el mundo a que considere la posibilidad de personalizar e imprimir nuestros materiales a partir de los ficheros de los diseños originales, que tendremos el placer de suministrarle en DVD. Esto le ofrece numerosas ventajas, a saber: permitir que las imágenes y el texto sean los adecuados a su propia situación particular; traducir el texto a su idioma local o nacional; imprimir muchísimas más copias de las que nunca podríamos llegar a suministrar -- Vea algunos ejemplos recientes aquí. ¡Escribanos cuanto antes! a wwd@ramsar.org si desea recibir los ficheros de los diseños y no olvide incluir su dirección de correo completa.AVISO IMPORTANTE ACERCA DE LA ADAPTACIÓN DE LOS MATERIALES DEL DMHLa Secretaría de Ramsar alienta la traducción de nuestros materiales a los idiomas nacionales y locales, así como la modificación del texto de los materiales para que tengan una perspectiva local/nacional.Sírvase observar lo siguiente:i) No se podrán utilizar las imágenes de nuestros materiales para ningún otro propósito distinto del original sin el permiso de los fotógrafos acreditados.ii) Nuestros materiales sólo podrán utilizarse con fines no comerciales.
Pagina ecologica y ambiental referida a la Cuenca del rio Desbaratado
jueves, 2 de febrero de 2012
martes, 13 de diciembre de 2011
MANIFIESTO AMBIENTALISTA
Manifiesto ambientalista
Lenin Cardozo / Lubio Cardozo
La época de los "sistemas" ha pasado.
La época de la construcción de la forma
esencial del ente a partir de la verdad
del ser no ha llegado aún...
M. Heidegger, Aportes a la filosofía.
A los siete mil millones de seres humanos, contabilizados por la Organización de las Naciones Unidas al inicio de la segunda década del siglo XXI, a los que nacerán en el transcurso de los próximos años, a todos los seres vivos distintos a la raza humana, a quien a partir de ahora “apellidaremos”: los humánidos, que siendo del reino animal o vegetal, nos acompañan de manera esencial – por eso le damos nuestro apellido - en la fantástica aventura sobre el planeta Tierra.
Somos categóricos al definir al ambientalismo de hoy como el sagrado respeto al don de la vida, el legado para quienes vendrán. Es la retribución con el más profundo amor a nuestras dos madres, a la biológica y a la natural (La Madre Tierra). El reconocimiento a quienes han sido nuestros padres: árboles, montañas, ríos, lagos, cielo. Es proteger a los hermanos los no humanos: invertebrados, vertebrados, anfibios, el reino vegetal. Es pedir perdón por quienes han sido sacrificados o robados para prolongarnos la vida. Es la lucha por la vida que le da sentido a la vida. Es lo opuesto a la crueldad, a la codicia. Es el camino de la paz espiritual, sin culpa. Es la última utopía.
Un ambientalista tiene como misión de vida re-imaginarse el mundo, entender y hacer entender que todas las especies que lo habitan tienen derecho a la vida, y aun en el último segundo o latido, tenazmente debemos defender. Aceptar la existencia del “otro”, es el primer compromiso. La cual debemos comprender y respetar. El “otro” puede ser una persona que piense distinto a nosotros, con diferentes religiones, posición social, razas. Pero también allí van incluidas, por supuesto, las distintas especies animales, vegetales, ecosistemas, habitas, las aguas, el aire, la tierra sobre la que andamos todos los días.
El pensamiento ambientalista se creó en América, América lanzó al mundo el S.O.S del ambientalismo. América como continente, trae en sus genes una cosmovisión ambientalista, que viene de sus ancestros indígenas, y en el siglo XX, las primeras acciones que interpretan con valentía la defensa de la naturaleza, surgen de la zaga del Greenpeace, en Vancouver, al oeste de Canadá. Hippies ecologistas, llamaron la atención del mundo al protestar con independencia, sin compromisos partidistas ni vinculaciones con las ideologías existentes, las pruebas nucleares en el Pacífico. Luego la intolerancia y el hostigamiento, de quienes gobernaban ese país para la época, obligó a la mayoría de sus fundadores a refugiarse en Europa. Era demasiado sospechoso, en plena guerra fría, protestar para defender el planeta.
La propuesta ambientalista no es la tercera vía, ni es el nuevo traje de una izquierda o de una derecha que ven disminuidas sus ofertas electorales. Tampoco es una secta o alguna nueva religión. Hoy es la única vía, para valorar la vida. Vivimos nuevas realidades que exigen a gritos nuevas estrategias. Es replantearse un cambio en nuestro contrato social sectario por un contrato natural incluyente. Requerimos códigos de ética globales. Cambiar ese conservador “sentido común”, por un sentido ambientalista.
El ser humano, tiene la capacidad de reinventarse a sí mismo y el planeta requiere esa metamorfosis, la inteligencia para sumar esfuerzos y saberes específicos, generales, propios, aprendidos o empíricos, pero todos con una meta común, preservar la Tierra. Ser ambientalista es una postura comprometida, firme y activista. Es no actuar como el avestruz, que ante la incomprensión o el peligro mete su cabeza en un hueco, para eludir la realidad. Proteger las especie (humanus y humànidos) en la naturaleza, es el desafío.
La vieja contienda entre la civilización y la Tierra, ya debe desaparecer radicalmente, sustituirla por la convivencia amorosa, equivalente, mutuamente aportativa entre la Tierra y la civilización (la paz fértil) para salvaguardar el milagro mayor del Planeta Azul: la existencia.
En este esfuerzo titánico de los mejores hombres y mujeres para cambiar el rumbo del destino del mundo, para apartarlo del futuro desastre al cual lo ha llevado la insensatez humana, confluyen - a nivel científico, artístico, poético, filosófico, humanístico - los conservacionistas quienes se ocupan de proteger la naturaleza, entendida como la diversidad de flora y fauna (la defensa de una especie en vías de extinción, por ejemplo), la belleza de los parajes naturales, como un privilegio del que disfruta la especie humana, como un lugar de esparcimiento, recreo y contemplación que debe ser respetado tal y como ha sido heredado a lo largo de la historia; los ecologistas que profesa la ecología como ciencia, los científicos de las ciencias naturales que estudian los hábitats, ecosistemas, biomas, etc.
Los ambientalistas como activistas que exigen una reciprocidad activa, fecunda entre el ser humano y el ambiente, una relación generacional, que no esté basada en un modelo de explotación de los recursos irracional y destructivo. Radicales en la defensa del derecho al disfrute de la vida de todas las especies.
Este manifiesto concluye con la proposición de los cinco “haceres” primarios generales para materializar la acción del ambientalista:
1. Liberar el espacio donde habitamos: la casa o apartamento, en lo posible, de las contaminaciones ambientales (preparar la basura para el reciclaje, ahorrar energía, administrar bien el agua, mantener el ornato, etc.)
2. Vigilar el sector urbano donde vivimos: vitalizar los espacios verdes (jardines, islas de avenidas, plazas, parques, etc.). Denunciar los botes de aguas blancas y servidas. Atacar la contaminación sónica, etc.
3. Presionar: todo ambientalista tiene suficiente perfil ciudadano para llevar a las instancias de gobierno (alcaldías, concejos municipales, consejos legislativos estadales, gobernaciones, ministerios, etc.) sus proposiciones, denuncias, sugerencias etc.
4. Divulgar: todo ambientalista debe usar los medios divulgativos a su alcance (prensa escrita, radio, televisión, redes sociales, aulas escolares, espacios universitarios, etc.) para llevar a cabo todo lo que se ha señalado en los acápites anteriores y así como nuevos aportes e ideas, en fin.
5. La herramienta política: el ambientalista asumirá si fuere necesario, funciones políticas firmes para defender el ambiente. Sin miedo.
Los ambientalistas del mundo, nos comprometemos a través de este manifiesto a cumplir las siete acciones sacras para salvar la Tierra: Siembra árboles, protege los animales y la flora silvestres, goza el placer del aire, respeta el agua, administra el fuego, ama la tierra y a la Madre Tierra, valora la vida.
Defendamos con toda la fuerza de nuestros músculos, de nuestro pensar, de nuestro sentir a la patria donde nacimos y a la Madre Patria donde retornaremos para el viaje por el abismo de la eternidad, el Planeta Azul, la Tierra.
Lenin Cardozo / Lubio Cardozo
La época de los "sistemas" ha pasado.
La época de la construcción de la forma
esencial del ente a partir de la verdad
del ser no ha llegado aún...
M. Heidegger, Aportes a la filosofía.
A los siete mil millones de seres humanos, contabilizados por la Organización de las Naciones Unidas al inicio de la segunda década del siglo XXI, a los que nacerán en el transcurso de los próximos años, a todos los seres vivos distintos a la raza humana, a quien a partir de ahora “apellidaremos”: los humánidos, que siendo del reino animal o vegetal, nos acompañan de manera esencial – por eso le damos nuestro apellido - en la fantástica aventura sobre el planeta Tierra.
Somos categóricos al definir al ambientalismo de hoy como el sagrado respeto al don de la vida, el legado para quienes vendrán. Es la retribución con el más profundo amor a nuestras dos madres, a la biológica y a la natural (La Madre Tierra). El reconocimiento a quienes han sido nuestros padres: árboles, montañas, ríos, lagos, cielo. Es proteger a los hermanos los no humanos: invertebrados, vertebrados, anfibios, el reino vegetal. Es pedir perdón por quienes han sido sacrificados o robados para prolongarnos la vida. Es la lucha por la vida que le da sentido a la vida. Es lo opuesto a la crueldad, a la codicia. Es el camino de la paz espiritual, sin culpa. Es la última utopía.
Un ambientalista tiene como misión de vida re-imaginarse el mundo, entender y hacer entender que todas las especies que lo habitan tienen derecho a la vida, y aun en el último segundo o latido, tenazmente debemos defender. Aceptar la existencia del “otro”, es el primer compromiso. La cual debemos comprender y respetar. El “otro” puede ser una persona que piense distinto a nosotros, con diferentes religiones, posición social, razas. Pero también allí van incluidas, por supuesto, las distintas especies animales, vegetales, ecosistemas, habitas, las aguas, el aire, la tierra sobre la que andamos todos los días.
El pensamiento ambientalista se creó en América, América lanzó al mundo el S.O.S del ambientalismo. América como continente, trae en sus genes una cosmovisión ambientalista, que viene de sus ancestros indígenas, y en el siglo XX, las primeras acciones que interpretan con valentía la defensa de la naturaleza, surgen de la zaga del Greenpeace, en Vancouver, al oeste de Canadá. Hippies ecologistas, llamaron la atención del mundo al protestar con independencia, sin compromisos partidistas ni vinculaciones con las ideologías existentes, las pruebas nucleares en el Pacífico. Luego la intolerancia y el hostigamiento, de quienes gobernaban ese país para la época, obligó a la mayoría de sus fundadores a refugiarse en Europa. Era demasiado sospechoso, en plena guerra fría, protestar para defender el planeta.
La propuesta ambientalista no es la tercera vía, ni es el nuevo traje de una izquierda o de una derecha que ven disminuidas sus ofertas electorales. Tampoco es una secta o alguna nueva religión. Hoy es la única vía, para valorar la vida. Vivimos nuevas realidades que exigen a gritos nuevas estrategias. Es replantearse un cambio en nuestro contrato social sectario por un contrato natural incluyente. Requerimos códigos de ética globales. Cambiar ese conservador “sentido común”, por un sentido ambientalista.
El ser humano, tiene la capacidad de reinventarse a sí mismo y el planeta requiere esa metamorfosis, la inteligencia para sumar esfuerzos y saberes específicos, generales, propios, aprendidos o empíricos, pero todos con una meta común, preservar la Tierra. Ser ambientalista es una postura comprometida, firme y activista. Es no actuar como el avestruz, que ante la incomprensión o el peligro mete su cabeza en un hueco, para eludir la realidad. Proteger las especie (humanus y humànidos) en la naturaleza, es el desafío.
La vieja contienda entre la civilización y la Tierra, ya debe desaparecer radicalmente, sustituirla por la convivencia amorosa, equivalente, mutuamente aportativa entre la Tierra y la civilización (la paz fértil) para salvaguardar el milagro mayor del Planeta Azul: la existencia.
En este esfuerzo titánico de los mejores hombres y mujeres para cambiar el rumbo del destino del mundo, para apartarlo del futuro desastre al cual lo ha llevado la insensatez humana, confluyen - a nivel científico, artístico, poético, filosófico, humanístico - los conservacionistas quienes se ocupan de proteger la naturaleza, entendida como la diversidad de flora y fauna (la defensa de una especie en vías de extinción, por ejemplo), la belleza de los parajes naturales, como un privilegio del que disfruta la especie humana, como un lugar de esparcimiento, recreo y contemplación que debe ser respetado tal y como ha sido heredado a lo largo de la historia; los ecologistas que profesa la ecología como ciencia, los científicos de las ciencias naturales que estudian los hábitats, ecosistemas, biomas, etc.
Los ambientalistas como activistas que exigen una reciprocidad activa, fecunda entre el ser humano y el ambiente, una relación generacional, que no esté basada en un modelo de explotación de los recursos irracional y destructivo. Radicales en la defensa del derecho al disfrute de la vida de todas las especies.
Este manifiesto concluye con la proposición de los cinco “haceres” primarios generales para materializar la acción del ambientalista:
1. Liberar el espacio donde habitamos: la casa o apartamento, en lo posible, de las contaminaciones ambientales (preparar la basura para el reciclaje, ahorrar energía, administrar bien el agua, mantener el ornato, etc.)
2. Vigilar el sector urbano donde vivimos: vitalizar los espacios verdes (jardines, islas de avenidas, plazas, parques, etc.). Denunciar los botes de aguas blancas y servidas. Atacar la contaminación sónica, etc.
3. Presionar: todo ambientalista tiene suficiente perfil ciudadano para llevar a las instancias de gobierno (alcaldías, concejos municipales, consejos legislativos estadales, gobernaciones, ministerios, etc.) sus proposiciones, denuncias, sugerencias etc.
4. Divulgar: todo ambientalista debe usar los medios divulgativos a su alcance (prensa escrita, radio, televisión, redes sociales, aulas escolares, espacios universitarios, etc.) para llevar a cabo todo lo que se ha señalado en los acápites anteriores y así como nuevos aportes e ideas, en fin.
5. La herramienta política: el ambientalista asumirá si fuere necesario, funciones políticas firmes para defender el ambiente. Sin miedo.
Los ambientalistas del mundo, nos comprometemos a través de este manifiesto a cumplir las siete acciones sacras para salvar la Tierra: Siembra árboles, protege los animales y la flora silvestres, goza el placer del aire, respeta el agua, administra el fuego, ama la tierra y a la Madre Tierra, valora la vida.
Defendamos con toda la fuerza de nuestros músculos, de nuestro pensar, de nuestro sentir a la patria donde nacimos y a la Madre Patria donde retornaremos para el viaje por el abismo de la eternidad, el Planeta Azul, la Tierra.
jueves, 1 de diciembre de 2011
"Orquideas en la niebla"
La UAO presenta 'Orquídeas en la Niebla'
Martes, 22 de Noviembre de 2011
El Programa Editorial de la Universidad Autónoma de Occidente realizará el lanzamiento del libro 'Orquídeas en la Niebla', una publicación única en Colombia, sobre las orquídeas de los bosques de niebla en el suroccidente colombiano. Su autor es Jorge Enrique Orejuela, docente del la Facultad de Ciencias Básicas de la UAO.
Con sus 4.500 especies, Colombia podría ser el país más rico en especies de orquídeas del mundo; este es uno de los aportes que nos muestra este libro, que será presentado el jueves primero de diciembre a las 6:00 p.m. en el Auditorio Quincha de la Universidad Autónoma de Occidente, con la presencia de Alberto Gómez Mejía, presidente de la Red de Jardines Botánicos de Colombia.
'Orquídeas en la Niebla' es una publicación única en Colombia, dedicada enteramente al tema de las orquídeas de los bosques de niebla del país y en especial de la Cordillera Occidental. El libro representa un homenaje a la variedad y belleza de la naturaleza de las laderas de los Andes, uno de los principales centros de biodiversidad del mundo.
Esta obra es el producto de más de una década de exploración en la reserva natural de La Planada (Nariño), posteriormente sistematizada al interior de los nichos de la labor científica: los grupos de investigación. Los resultados son hoy de alto impacto para la sociedad mundial: la conservación del medio ambiente.
La familia de las orquídeas en los bosques de niebla del suroccidente colombiano, muestra su mayor riqueza y biodiversidad a nivel mundial. Este libro estimula la conciencia sobre estas invaluables maravillas naturales y permite contribuir a su divulgación, haciendo un llamado a su conservación. Además, el libro es un fascínate viaje de conocimiento y encanto visual, que exalta y confirma a nuestro país como protagonista estratégico en el concierto mundial de la conservación.
Jorge Enrique Orejuela Gartner, doctor en biología, profesor titular de la Facultad de Ciencias Básicas de la Autónoma de Occidente, y director del Jardín Botánico de Cali, manifestó que "ningún país del mundo ilustra mejor la idea de la diversidad biológica como Colombia: tiene más especies de plantas y animales que cualquier otro país, excepto, quizá, Brasil".
La importancia de este libro
- Contribuye a incrementar el conocimiento de las orquídeas con mayor número de especies de Colombia y del mundo. Con sus 4.500 especies, el país podría ser el más rico en especies de orquídeas del mundo.
- Destaca el gran número de especies endémicas, o aquellas con distribuciones geográficas reducidas, que solo crecen en los bosques de niebla. En menos del tres por ciento del área del país, están concentradas cerca de 1500 especies.
- Muchas de las especies de los bosques de niebla han sido descubiertas recientemente y en estos bosques seguramente se encontrarán muchas más. En años recientes cerca de 20 especies han sido descritas de las regiones tratadas en este documento y en él, se señalan otras 20 que son nuevas para la ciencia.
- Señala áreas del país de singular importancia para la conservación del patrimonio natural.
Sobre el autor
Doctor en Biología
(Ph.D. de New Mexico State University, USA); Master of Arts, MA y Bachelor of Arts, BA, de Occidental Collage, Los Angeles, California, USA. En el 2007 recibió el Premio de la National Geographic Society / Buffett por Liderazgo en Conservación en América Latina en reconocimiento a sus más de tres décadas de trabajo en educación para la conservación, gestión de áreas protegidas y el desarrollo sostenible en los trópicos.
Sus logros incluyen la creación de la reserva natural La Planada en el departamento de Nariño y la creación del Área Ambiental de la Fundación para la Educación Superior, FES. Ha sido profesor en la Universidad del Valle, la Universidad Tecnológica de Pereira, la Occidental College (Los Angeles, USA) y en la Universidad Autónoma de Occidente.
Sobre el director nacional de Jardines Botánicos
Alberto Gómez Mejía es Abogado de la Universidad Javeriana, con estudios de especialización en Ciencias Económicas. Docente de Legislación Ambiental en la misma universidad y consultor en temas ambientales en el país y el exterior. Fundador y actualmente presidente del Jardín Botánico del Quindío y del Mariposario que allí funciona. Creador de la Red de Jardines Botánicos de Colombia y desde 1996 es su presidente. Creador de la Ley de Jardines Botánicos de Colombia (único país del mundo con legislación tan avanzada). Miembro de la Red Mundial para la Conservación en Jardines Botánicos, BGCI.
Martes, 22 de Noviembre de 2011
El Programa Editorial de la Universidad Autónoma de Occidente realizará el lanzamiento del libro 'Orquídeas en la Niebla', una publicación única en Colombia, sobre las orquídeas de los bosques de niebla en el suroccidente colombiano. Su autor es Jorge Enrique Orejuela, docente del la Facultad de Ciencias Básicas de la UAO.
Con sus 4.500 especies, Colombia podría ser el país más rico en especies de orquídeas del mundo; este es uno de los aportes que nos muestra este libro, que será presentado el jueves primero de diciembre a las 6:00 p.m. en el Auditorio Quincha de la Universidad Autónoma de Occidente, con la presencia de Alberto Gómez Mejía, presidente de la Red de Jardines Botánicos de Colombia.
'Orquídeas en la Niebla' es una publicación única en Colombia, dedicada enteramente al tema de las orquídeas de los bosques de niebla del país y en especial de la Cordillera Occidental. El libro representa un homenaje a la variedad y belleza de la naturaleza de las laderas de los Andes, uno de los principales centros de biodiversidad del mundo.
Esta obra es el producto de más de una década de exploración en la reserva natural de La Planada (Nariño), posteriormente sistematizada al interior de los nichos de la labor científica: los grupos de investigación. Los resultados son hoy de alto impacto para la sociedad mundial: la conservación del medio ambiente.
La familia de las orquídeas en los bosques de niebla del suroccidente colombiano, muestra su mayor riqueza y biodiversidad a nivel mundial. Este libro estimula la conciencia sobre estas invaluables maravillas naturales y permite contribuir a su divulgación, haciendo un llamado a su conservación. Además, el libro es un fascínate viaje de conocimiento y encanto visual, que exalta y confirma a nuestro país como protagonista estratégico en el concierto mundial de la conservación.
Jorge Enrique Orejuela Gartner, doctor en biología, profesor titular de la Facultad de Ciencias Básicas de la Autónoma de Occidente, y director del Jardín Botánico de Cali, manifestó que "ningún país del mundo ilustra mejor la idea de la diversidad biológica como Colombia: tiene más especies de plantas y animales que cualquier otro país, excepto, quizá, Brasil".
La importancia de este libro
- Contribuye a incrementar el conocimiento de las orquídeas con mayor número de especies de Colombia y del mundo. Con sus 4.500 especies, el país podría ser el más rico en especies de orquídeas del mundo.
- Destaca el gran número de especies endémicas, o aquellas con distribuciones geográficas reducidas, que solo crecen en los bosques de niebla. En menos del tres por ciento del área del país, están concentradas cerca de 1500 especies.
- Muchas de las especies de los bosques de niebla han sido descubiertas recientemente y en estos bosques seguramente se encontrarán muchas más. En años recientes cerca de 20 especies han sido descritas de las regiones tratadas en este documento y en él, se señalan otras 20 que son nuevas para la ciencia.
- Señala áreas del país de singular importancia para la conservación del patrimonio natural.
Sobre el autor
Doctor en Biología
(Ph.D. de New Mexico State University, USA); Master of Arts, MA y Bachelor of Arts, BA, de Occidental Collage, Los Angeles, California, USA. En el 2007 recibió el Premio de la National Geographic Society / Buffett por Liderazgo en Conservación en América Latina en reconocimiento a sus más de tres décadas de trabajo en educación para la conservación, gestión de áreas protegidas y el desarrollo sostenible en los trópicos.
Sus logros incluyen la creación de la reserva natural La Planada en el departamento de Nariño y la creación del Área Ambiental de la Fundación para la Educación Superior, FES. Ha sido profesor en la Universidad del Valle, la Universidad Tecnológica de Pereira, la Occidental College (Los Angeles, USA) y en la Universidad Autónoma de Occidente.
Sobre el director nacional de Jardines Botánicos
Alberto Gómez Mejía es Abogado de la Universidad Javeriana, con estudios de especialización en Ciencias Económicas. Docente de Legislación Ambiental en la misma universidad y consultor en temas ambientales en el país y el exterior. Fundador y actualmente presidente del Jardín Botánico del Quindío y del Mariposario que allí funciona. Creador de la Red de Jardines Botánicos de Colombia y desde 1996 es su presidente. Creador de la Ley de Jardines Botánicos de Colombia (único país del mundo con legislación tan avanzada). Miembro de la Red Mundial para la Conservación en Jardines Botánicos, BGCI.
martes, 29 de noviembre de 2011
NUESTRA REALIDAD VIAL
Por un mes más podría seguir cerrada la vía de La Cordialidad, que comunica a Cartagena con Barranquilla, por daños en el puente sobre la quebrada Molinero. INVIERNO El país está viviendo la peor tragedia vial en su historia: 11 carreteras nacionales colapsaron con el invierno, 33 secundarias tienen algún grado de deterioro y 2.600 tramos de vías rurales están destruidos. Pasarán más de cinco años antes de ver las nuevas megaobras.
Con la actual ola invernal empeoró la precaria infraes-tructura vial que tiene el país. La red troncal y rural de carreteras prácticamente colapsó y actualmente no hay un solo departamento que no tenga problemas en alguna de sus vías.
De norte a sur y de oriente a occidente, el transporte de carga por carretera hoy es un verdadero drama. Por todas partes hay cierres totales o parciales. Lo más grave es que este es el medio más utilizado para movilizar mercancías dentro del país y hacia los puertos con destino a la exportación. El ferrocarril prácticamente no existe en Colombia y la navegación fluvial, mucho menos.
El panorama es crítico. La situación más grave se presentó la semana pasada en el Alto de La Línea, la principal carretera para la movilización de carga del centro del país al puerto de Buenaventura. En el sector de Los Chorros, un derrumbe taponó la vía y generó un trancón monumental. Por esta carretera de 520 kilómetros se movilizan alrededor de 3.400 tractomulas que cargan cerca de 120.000 toneladas de las 400.000 que se mueven diariamente en el país.
El presidente de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar), Jaime Sorzano, explicó con un ejemplo el drama que ha vivido el sector con el cierre de La Línea. Una tractomula que normalmente recorre el trayecto Bogotá-Buenaventura en 18 horas, la semana pasada tardó 36. Con el cierre de la vía, los camioneros tuvieron que desviarse por Bogotá-Ibagué-Honda-Medellín-La Pintada y entrar al Eje Cafetero hasta llegar a Buenaventura. Es decir, el doble del recorrido: 1.044 kilómetros. Los costos, por supuesto, se duplican. Mientras por La Línea hay nueve peajes, que cuestan 265.000 pesos, por Medellín hay 17, por los que hay que pagar 516.200 pesos.
La otra alternativa para hacer este trayecto es la vía Manizales-Letras-Fresno-Mariquita, pero, según Sorzano, las condiciones son desastrosas.
Al final de la semana, el Ministerio de Transporte logró reabrir la vía, y aunque el ministro Germán Cardona asegura que ya está en condiciones normales para ser transitada, los transportadores de carga creen que el problema no se ha solucionado y temen que se vuelvan a presentar deslizamientos.
La ola invernal no ha dado tregua. En la costa atlántica ocurrió otro desastre hace una semana. En la vía de La Cordialidad, construida a mediados del siglo XX, que comunica a Cartagena con Barranquilla, se derrumbó el puente Molinero, lo que ocasionó el cierre de la carretera. Se estima que estará fuera de operación durante varias semanas.
Como si fuera poco, la vía La Vega-Villeta, en Cundinamarca, está bloqueada a causa del desprendimiento de tierra.
Para completar la caótica semana, se presentaron derrumbes en las vías Candelaria-La Plata-Laberinto (Huila), Medellín-Quibdó, Banco-Tamalameque-El Burro (Magdalena) y Belén-Paz del Río (Boyacá). A ello se han sumado 33 cierres parciales en varios departamentos.
En los Santanderes la situación es caótica. La vía Bucaramanga-Cúcuta está intransitable. El recorrido normal, que se hace en nueve horas, ahora se duplica porque hay que tomar un desvío. Y la carretera Bucaramanga- Barrancabermeja, fundamental para el transporte de combustibles, está prácticamente fuera de servicio.
No solo las vías nacionales están en estado crítico. Las carreteras rurales están en peor situación. Según el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, 2.600 tramos de la red terciaria (que une las veredas con los municipios) colapsaron con el invierno o se encuentran en mal estado. Por su parte, el 60 por ciento de las vías secundarias requieren mantenimiento y el 28 por ciento, mejoramiento y ampliación.
Estas vías son fundamentales para mover los productos agropecuarios hacia los centros de comercialización. Por el invierno, muchas de estas carreteras veredales se han convertido en auténticos lodazales y es imposible transitarlas.
Lo insólito es que el gobierno anterior invirtió cerca de 2 billones de pesos, a través del Plan 2.500, en la pavimentación y mantenimiento de la red secundaria y terciaria. Los pobres resultados de este plan radican, según el ministro de Transporte, en la forma como se diseñó. Las obras se adjudicaron a las propuestas más baratas, en detrimento de la calidad. En la mayoría de los casos no se hicieron diseños previos. En total se adjudicaron 525 contratos y todavía hay obras paralizadas. Por incumplimiento y caducidad de los contratos, el Ministerio enfrenta 33 procesos legales.
La situación es muy delicada: está en juego el abastecimiento de alimentos para el país. De nada sirve producir comida si no hay por dónde sacarla a los puntos de comercialización. Juan Camilo Restrepo dice que están saliendo los alimentos pero a costos más elevados por el aumento de los fletes. "Hay que invertirles más y más a las vías terciarias. Este también es uno de los retos para los Tratados de Libre Comercio", dice. Para el año entrante, el gobierno asignó, en el presupuesto, 400.000 millones de pesos para la atención de la red terciaria de vías.
El lamentable estado de las carreteras colombianas tiene a todo el país alarmado. Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultura de Colombia (SAC), dice que esto es lo más crítico que ha visto y que está afectando a productores, transportadores y consumidores. "Sacar los productos de las fincas, ya sea para comercializarlos dentro del país o para llevarlos a los puertos para la exportación, es tan costoso en Colombia que nos hace menos competitivos".
El problema es que Colombia entró en una nueva era del comercio exterior. Con varios TLC ya vigentes, otros próximos a entrar y unos más en negociación, el país se enfrenta al mayor reto comercial de su historia.
Pero los temores son muy altos. En el puerto de Buenaventura, a donde llegan 15 millones de toneladas en productos -que equivalen a la mitad de las exportaciones totales del país-, el corredor férreo solo mueve el 2 por ciento de la carga. El transporte terrestre sigue siendo la única salida y, con el cierre de La Línea, la dificultad para llegar al Pacífico se ha acrecentado.
El caso de Buenaventura es solo un ejemplo de la difícil tarea que le espera al país para enfrentar el crecimiento del comercio exterior. Y en varias regiones hay otros retos igual de importantes: la Ruta del Sol, la doble calzada Bogotá-Girardot, los problemas viales en Santander, Antioquia y el Eje Cafetero, entre otros.
El Consejo Privado de Compe-titividad, que preside la economista Rosario Córdoba, señaló que si Colombia quiere una verdadera transformación productiva, tiene que contar con una infraestructura básica adecuada. El problema es que el país está a años luz de lograrlo: según la clasificación del Foro Económico Mundial (FEC), ocupa el puesto 108 entre 142 países por la calidad de la infraestructura.
El reto es inmenso. No solo hay que reconstruir lo que ha dañado el invierno, sino comenzar las verdaderas megaobras que necesita el país. Es hora de pensar en grande, como dice el ministro de Transporte: hacer túneles, viaductos y construir una infraestructura que les permita a las mercancías llegar a los puertos con eficiencia. Y lo grave es que antes de cinco años no se verán las grandes obras, porque no se construyen de un día para otro. España y Chile se demoraron casi 30 años para modernizar su infraestructura. Definitivamente, no hay más tiempo que perder
Con la actual ola invernal empeoró la precaria infraes-tructura vial que tiene el país. La red troncal y rural de carreteras prácticamente colapsó y actualmente no hay un solo departamento que no tenga problemas en alguna de sus vías.
De norte a sur y de oriente a occidente, el transporte de carga por carretera hoy es un verdadero drama. Por todas partes hay cierres totales o parciales. Lo más grave es que este es el medio más utilizado para movilizar mercancías dentro del país y hacia los puertos con destino a la exportación. El ferrocarril prácticamente no existe en Colombia y la navegación fluvial, mucho menos.
El panorama es crítico. La situación más grave se presentó la semana pasada en el Alto de La Línea, la principal carretera para la movilización de carga del centro del país al puerto de Buenaventura. En el sector de Los Chorros, un derrumbe taponó la vía y generó un trancón monumental. Por esta carretera de 520 kilómetros se movilizan alrededor de 3.400 tractomulas que cargan cerca de 120.000 toneladas de las 400.000 que se mueven diariamente en el país.
El presidente de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar), Jaime Sorzano, explicó con un ejemplo el drama que ha vivido el sector con el cierre de La Línea. Una tractomula que normalmente recorre el trayecto Bogotá-Buenaventura en 18 horas, la semana pasada tardó 36. Con el cierre de la vía, los camioneros tuvieron que desviarse por Bogotá-Ibagué-Honda-Medellín-La Pintada y entrar al Eje Cafetero hasta llegar a Buenaventura. Es decir, el doble del recorrido: 1.044 kilómetros. Los costos, por supuesto, se duplican. Mientras por La Línea hay nueve peajes, que cuestan 265.000 pesos, por Medellín hay 17, por los que hay que pagar 516.200 pesos.
La otra alternativa para hacer este trayecto es la vía Manizales-Letras-Fresno-Mariquita, pero, según Sorzano, las condiciones son desastrosas.
Al final de la semana, el Ministerio de Transporte logró reabrir la vía, y aunque el ministro Germán Cardona asegura que ya está en condiciones normales para ser transitada, los transportadores de carga creen que el problema no se ha solucionado y temen que se vuelvan a presentar deslizamientos.
La ola invernal no ha dado tregua. En la costa atlántica ocurrió otro desastre hace una semana. En la vía de La Cordialidad, construida a mediados del siglo XX, que comunica a Cartagena con Barranquilla, se derrumbó el puente Molinero, lo que ocasionó el cierre de la carretera. Se estima que estará fuera de operación durante varias semanas.
Como si fuera poco, la vía La Vega-Villeta, en Cundinamarca, está bloqueada a causa del desprendimiento de tierra.
Para completar la caótica semana, se presentaron derrumbes en las vías Candelaria-La Plata-Laberinto (Huila), Medellín-Quibdó, Banco-Tamalameque-El Burro (Magdalena) y Belén-Paz del Río (Boyacá). A ello se han sumado 33 cierres parciales en varios departamentos.
En los Santanderes la situación es caótica. La vía Bucaramanga-Cúcuta está intransitable. El recorrido normal, que se hace en nueve horas, ahora se duplica porque hay que tomar un desvío. Y la carretera Bucaramanga- Barrancabermeja, fundamental para el transporte de combustibles, está prácticamente fuera de servicio.
No solo las vías nacionales están en estado crítico. Las carreteras rurales están en peor situación. Según el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, 2.600 tramos de la red terciaria (que une las veredas con los municipios) colapsaron con el invierno o se encuentran en mal estado. Por su parte, el 60 por ciento de las vías secundarias requieren mantenimiento y el 28 por ciento, mejoramiento y ampliación.
Estas vías son fundamentales para mover los productos agropecuarios hacia los centros de comercialización. Por el invierno, muchas de estas carreteras veredales se han convertido en auténticos lodazales y es imposible transitarlas.
Lo insólito es que el gobierno anterior invirtió cerca de 2 billones de pesos, a través del Plan 2.500, en la pavimentación y mantenimiento de la red secundaria y terciaria. Los pobres resultados de este plan radican, según el ministro de Transporte, en la forma como se diseñó. Las obras se adjudicaron a las propuestas más baratas, en detrimento de la calidad. En la mayoría de los casos no se hicieron diseños previos. En total se adjudicaron 525 contratos y todavía hay obras paralizadas. Por incumplimiento y caducidad de los contratos, el Ministerio enfrenta 33 procesos legales.
La situación es muy delicada: está en juego el abastecimiento de alimentos para el país. De nada sirve producir comida si no hay por dónde sacarla a los puntos de comercialización. Juan Camilo Restrepo dice que están saliendo los alimentos pero a costos más elevados por el aumento de los fletes. "Hay que invertirles más y más a las vías terciarias. Este también es uno de los retos para los Tratados de Libre Comercio", dice. Para el año entrante, el gobierno asignó, en el presupuesto, 400.000 millones de pesos para la atención de la red terciaria de vías.
El lamentable estado de las carreteras colombianas tiene a todo el país alarmado. Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultura de Colombia (SAC), dice que esto es lo más crítico que ha visto y que está afectando a productores, transportadores y consumidores. "Sacar los productos de las fincas, ya sea para comercializarlos dentro del país o para llevarlos a los puertos para la exportación, es tan costoso en Colombia que nos hace menos competitivos".
El problema es que Colombia entró en una nueva era del comercio exterior. Con varios TLC ya vigentes, otros próximos a entrar y unos más en negociación, el país se enfrenta al mayor reto comercial de su historia.
Pero los temores son muy altos. En el puerto de Buenaventura, a donde llegan 15 millones de toneladas en productos -que equivalen a la mitad de las exportaciones totales del país-, el corredor férreo solo mueve el 2 por ciento de la carga. El transporte terrestre sigue siendo la única salida y, con el cierre de La Línea, la dificultad para llegar al Pacífico se ha acrecentado.
El caso de Buenaventura es solo un ejemplo de la difícil tarea que le espera al país para enfrentar el crecimiento del comercio exterior. Y en varias regiones hay otros retos igual de importantes: la Ruta del Sol, la doble calzada Bogotá-Girardot, los problemas viales en Santander, Antioquia y el Eje Cafetero, entre otros.
El Consejo Privado de Compe-titividad, que preside la economista Rosario Córdoba, señaló que si Colombia quiere una verdadera transformación productiva, tiene que contar con una infraestructura básica adecuada. El problema es que el país está a años luz de lograrlo: según la clasificación del Foro Económico Mundial (FEC), ocupa el puesto 108 entre 142 países por la calidad de la infraestructura.
El reto es inmenso. No solo hay que reconstruir lo que ha dañado el invierno, sino comenzar las verdaderas megaobras que necesita el país. Es hora de pensar en grande, como dice el ministro de Transporte: hacer túneles, viaductos y construir una infraestructura que les permita a las mercancías llegar a los puertos con eficiencia. Y lo grave es que antes de cinco años no se verán las grandes obras, porque no se construyen de un día para otro. España y Chile se demoraron casi 30 años para modernizar su infraestructura. Definitivamente, no hay más tiempo que perder
jueves, 17 de noviembre de 2011
EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO Y EL AGRO COLOMBIANO
EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO Y EL AGRO COLOMBIANO: Doce estrategias para ser competitivos.Johana Castillo Gómez Editado por Juan Esteban Amaya Muñoz
INTRODUCIÓN
Los tratados de libre comercio, o acuerdos comerciales entre naciones se han convertido en la vía obligatoria para enfrentar las crisis comerciales y a la necesidad de ampliar la oferta de ciertos sectores, así como también la de aplicar nuevas estrategias para ser competitivos en un mercado que no se conoce en su totalidad y que si bien ofrece oportunidades, también ofrece grandes retos.
El sector agrario es uno de los más afectados en estos procesos, dado a que es donde reposa la mayoría de productos de mayor demanda en el mundo entero, por tanto las naciones que son eminentemente agrícolas, son las que tienen mayor cabida en los acuerdos comerciales donde se bajan o anulan las tasas arancelarias de manera gradual, como es el caso de Colombia en el Tratado de Libre Comercio TLC con Estados Unidos.
Para Colombia puede mirarse como una oportunidad de avanzar en la reestructuración de las políticas con el manejo del sector agrario, así como también el aprovechamiento de los recursos que se poseen, pero también es un riesgo para los productores más pequeños, quienes de no hacer cambios estructurales y de no recibir la asesoría del Estado se verán en serias dificultades a la hora de producir y comercializar sus productos.
La expectativa de una aprobación del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos ha sido tal, que incluso ha sido tema de debate de los gobiernos de Alvaro Uribe Velez y el gobierno actual de Juan Manuel Santos. Al respecto se ha dicho mucho e incluso se pensaba que si llegaba Obama a la presidencia el tema para Colombia sería resuelto y es lo que ha sucedido recientemente.
También se habla de los diversos campos de la economía en los cuales se verá el impacto, tales como, sector minero, sector automotriz, sector intelectual, las comunicaciones, sector textil y el sector agrícola entre otros al cual es el que me dirijo en este esbozo que parte de los análisis de expertos en el tema. Los acuerdos de libre comercio entre una o varias naciones una vez aprobado tiene como finalidad el tráfico comercial con bajas tasas, o sin tasas arancelarias, su resultado, o al menos el esperado es la libertad comercial de los sectores productivos entre las naciones que han hecho dicho acuerdo.
Los beneficios directos e indirectos pueden darse según sea el flujo comercial y las características del mercado tales como: Las políticas de planeación estratégica de las empresas. las cuales tienen baja aplicación en las empresas agropecuarias, salvo los grandes gremios como Avidesa. S. A. quien exporta los miembros inferiores de los pollos a la China. En el sector agrario el esfuerzo por la tecnificación se ha visto menguada por las problemáticas sociales cuyo manejo aún deja mucho que desear, a manera de ejemplo la reparación de víctimas del conflicto armado, el manejo de la población desplazada y la reposición de tierras. La igualdad de condiciones competitivas entre productores de bienes y servicios. Al respecto el asunto se hace complejo, aunque es importante tener en cuenta que hasta en los Estados Unidos tampoco se cumple el subsidio del agro a los pequeños productores. Novoa (2005)
La ejecución del acuerdo de manera progresiva. Lo que puede ser un arma de doble filo para los países latinos, ya que dado a nuestras normas sociales y culturales entre más plazo menos condiciones de mejoramiento y proactividad.
Respeto de las políticas públicas internas de las naciones. Condición que de manera sutil va siendo incumplida por políticas de seguridad ante conflicto armado, como bases militares con presencia de tecnologíay personal extrangero, las cuales van dejando impacto social a largo plazo.
La resolución de discrepancias comerciales. En el que el gobierno hace un papel importante a la hora de legislar frente a las condiciones comerciales internas y externas. El valor agregado de los productos como bienes y servicios. El cual tiene un bajo reconocimiento en el producto agrícola colombiano, pues depende de mejoramiento de especies externas realizadas en otros países, como es el caso de las flores, con mercados holandeses, ecuatorianos y costaricences. lo que no permite que sea un producto diferenciado, es decir pierde su valor agregado, situación similar con el maíz y el arroz. Tenjo y cols; (2006) Ahora bien, será qué para la actualidad dicho problema ya ha sido resuelto.
La ruptura o simplificación de los tramites comerciales. Situación que ha de ser transversalizada no solo en las áreas comerciales, sino también las jurídico legales.
El envío de mercado y la promoción del mismo. implica avance cultural y social en el tema del mercadeo nacional e internacional, así como los sistemas de publicidad cibernéticos y en otros medios como radio y TV La adaptación legislativa tributaria Las políticas de cuidado ambiental. En este tema poco se ha avanzado y la exigencia de los mercados internacionales es cada vez mayor, el mercado de las flores vuelve a ser un ejemplo, pues ciertos insumos se permite usar el el cultivo de la misma. Tenjo y cols; (2006)
El bienestar laboral en a la calidad de la seguridad social y de los servicios públicos. En el cual nuestros campesinos pertenecen al régimen subsidiado y por condiciones sociales y culturales tienen bajo uso de los servicios.
Y la disponibilidad agraria, financiera y comercial. esto en cuanto a subsidios agrarios para facilitar la producción agropecuaria. En lo cual se ha ido avanzando con proyectos de ley rurales.
Según Martínez (2007) en un Tratado de Libre Comercio TLC, gana el más fuerte, eficiente y el que esté más preparado, si conjugamos esto con las condiciones actuales en cuanto a las políticas de planeación estratégica de nuestras empresas agropecuarias, el proceso avanza a pasos lentos, cuando la Unión Europea y los Estados Unidos entraron en estas lógicas hace ya unos 20 años a partir de momentos históricos como la caída del muro de Berlín y la ruptura de la antigua Rusia y la caída del capitalismo ya hace más de tres decenios o cuatrenios.
La planeación estratégica entonces supone una organización de las empresas para ser más competitivas en los mercados tanto nacionales como internacionales, así como la ejecución de sistemas de calidad, tales como OHAS, ISO y TOYOTA, esta última aplicada recientemente en Argentina. Implica también la proyección en cuanto a crecimiento de las organizaciones y la capacidad para ofrecer bienes y servicios de mayor calidad y en mayor cantidad, con el objeto de abastecer el mercado interno y externo. Actualmente en Colombia cursa el proyecto de Desarrollo Rural inaugurado el 29 de septiembre de 2011 por el presidente Juan Manuel Santos, el cual en parte mitiga un poco la desigualdad entre productores agrícolas a nivel interno y ahora en relación con el TLC. El proyecto tiene cuatro objetivos según Santos (2011)
Compilar, articular y actualizar la normatividad que existe en el país sobre suelo y tierras, incluyendo mecanismos para que el Estado recupere tierras baldías fiscales de la Nación y para facilitar el acceso a tierras de la población campesina. En este inciso también sería oportuno tener en cuenta como parte del proyecto de ley no solo la recuperación de dichas tierras, sino el mejoramiento de las vías de acceso a las mismas.
Ordenar el uso del suelo para ampliar reservas forestales, para proteger toda la cobertura boscosa que tiene el país, y para aprovechar nuestro potencial en materia de cultivo de alimentos.
Regular el acceso a la propiedad de la tierra. Según Santos (2011) incluye tierra para el que no la tiene, a pequeños productores y campesinos, acceso a servicios financieros, asistencia técnica, sistemas de riego y vivienda rural. Lo cual habría sido un buen inicio como preparación al TLC hace unos diez años, pero de igual manera es un alivio temporal a la crisis del agro en Colombia, después de Agroingreso seguro.
Garantizar que la gente del campo tenga acceso a bienes públicos rurales Lo anterior supone disponer de todo un andamiaje comercial, el cual en Colombia apenas se está gestando y eso en las grandes factorías y gremios económicos, los sectores más pequeños se verían afectados y obligados a agremiarse y organizarse lo que ya les representa grandes costes de inversión y ni que decir con el pequeño agropecuario de pequeñas explotaciones agrícolas unifamiliares, el cual va a ver como sus productos no tienen manera de competir con los de grandes gremios, en cuanto a calidad, costo y beneficio mismo, situación que se vive ya en los mercados internos y que también dependen de condiciones culturales y sociales, la baja formación académica de nuestros campesinos y en algunas zonas del país la presencia de actores del conflicto armado.
De otra manera conviene dar una mirada más meticulosa en donde se hallan condiciones de competitividad menores en cuanto a la rotación de productos, la cual es mayor en los Estados Unidos, pues comparativamente, una familia colombiana promedio tiene su misma lavadora durante años. Novoa, (2005) Y aunque esta publicación ya tiene unos años la situación aplica actualmente, ya que sus prácticas de manufactura permiten la producción a gran escala y la apertura de empresas de manera vertiginosa, al igual que con el mercado agrícola, si bien son unos renglones solamente su producción es mayor y de mejor calidad gracias al gran avance tecnológico, en el cual a relación estamos a 20 años de atraso.
Colombia tiene una gran oportunidad la especialización en productos tropicales, pero tiene en el café un triste antecedente siendo este el principal producto de la economía agrícola colombiana que ocupa en la actualidad el 30% de la fuerza del trabajo rural y el 8% del empleo nacional y el 18% del área cultivada.
La afectación del TLC a toda la agricultura Colombiana es indudable. Lo comprueba el mismo gobierno ya que la producción para el mercado interno (Arroz, maíz, soya, cereales. En general para, frijol o otras leguminosas, algodón, panela, frutas y algo de aceite de palma), indica que es mayoritario y poca tecnificación frente al sector dedicado con prioridad a las exportaciones (Cultivos tropicales, como banano, café, plátano, azúcar, flores, y algunas frutas tropicales) y el sector pecuario (ganado, carne, leche, avicultura). Por tal motivo se ha programada la desgravación de aranceles con un plazo de 18 años con el fin de salvaguardar el impacto mismo de importaciones y exportaciones. Así como el aumento de cuota de participación en el mercado de los Estados Unidos, en confitería y chocolatería de uso industrial, la cual seguramente retornará en otra confitería de menor valor y mayor calidad que la nuestra. De esta manera la situación del TLC en Colombia se muestra como un proceso importante para los grandes gremios exportadores e importadores más no para las PYMES, especialmetne las que están en el sector agrícola. Sigue un camino arduo para recorrer y unas 12 características del sector para fortalecer.
CONCLUSIONES
El sector agropecuario ha de acentuar sus esfuerzos en la mejora de sus productos para hacerlos más competitivos en el mercado internacional, por medio de reformas que permitan consecución de créditos, mejoramiento de las semillas y las especies, procesos limpios de producción y un mercadeo agresivo que permita hacer llegar sus productos a los mercados.
El gobierno colombiano deberá implementar nuevos proyectos de ley para el sector agropecuario que permita a los pequeños productores tener acceso a tierras, asistencia técnica y mejoramiento de los servicios públicos.
Ha de mejorarse en cuanto al ingreso salarial del campesino y la seguridad social del mismo, que permita niveles óptimos de satisfacción revertidos en mayor y mejor productividad del mismo.
La puesta en marcha del TLC con Estados Unidos es la vía de aprendizaje para la apertura de nuevos mercados con otras naciones y grupos comerciales de todo el mundo, tales como La Unión Europea, China y Australia.
BIBLIOGRAFÍA
Martínez; M (2007) El Perú y las dos caras del TLC. [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011 http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/barometro_economico/newsid_4915000/4915384.stm
Novoa, S. J (2005) Tratado de libre comercio - TLC - y derechos humanos. [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011. En: http://www.usergioarboleda.edu.co/tlc/tlc_derechos_humanos.htm
Revista Internauta de Práctica Juríidica. Volúmen 19. Enero - junio de 2007 [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011. En: http://www.ripj.com/art_jcos/art_jcos/num19/RIPJ_19/EX/19-13.pdf
Santos; C. J. M. (2011) IBases del proyecto de ley de Desarrollo Rural. [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011 En: http://www.fedearroz.com.co/noticias_list.php#
Tenjo y cols; (2006) Comportamiento reciente del sector floricultor colombiano 2000 - 2005. [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011 En: http://www.banrep.gov.co/docum/ftp/borra363.pdf
Tratado de Libre Comercio Colombia - Estados Unidos. (2005) [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011 En: http://www.sice.oas.org/TPD/AND_USA/Studies/COLResumen_s.pdf
INTRODUCIÓN
Los tratados de libre comercio, o acuerdos comerciales entre naciones se han convertido en la vía obligatoria para enfrentar las crisis comerciales y a la necesidad de ampliar la oferta de ciertos sectores, así como también la de aplicar nuevas estrategias para ser competitivos en un mercado que no se conoce en su totalidad y que si bien ofrece oportunidades, también ofrece grandes retos.
El sector agrario es uno de los más afectados en estos procesos, dado a que es donde reposa la mayoría de productos de mayor demanda en el mundo entero, por tanto las naciones que son eminentemente agrícolas, son las que tienen mayor cabida en los acuerdos comerciales donde se bajan o anulan las tasas arancelarias de manera gradual, como es el caso de Colombia en el Tratado de Libre Comercio TLC con Estados Unidos.
Para Colombia puede mirarse como una oportunidad de avanzar en la reestructuración de las políticas con el manejo del sector agrario, así como también el aprovechamiento de los recursos que se poseen, pero también es un riesgo para los productores más pequeños, quienes de no hacer cambios estructurales y de no recibir la asesoría del Estado se verán en serias dificultades a la hora de producir y comercializar sus productos.
La expectativa de una aprobación del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos ha sido tal, que incluso ha sido tema de debate de los gobiernos de Alvaro Uribe Velez y el gobierno actual de Juan Manuel Santos. Al respecto se ha dicho mucho e incluso se pensaba que si llegaba Obama a la presidencia el tema para Colombia sería resuelto y es lo que ha sucedido recientemente.
También se habla de los diversos campos de la economía en los cuales se verá el impacto, tales como, sector minero, sector automotriz, sector intelectual, las comunicaciones, sector textil y el sector agrícola entre otros al cual es el que me dirijo en este esbozo que parte de los análisis de expertos en el tema. Los acuerdos de libre comercio entre una o varias naciones una vez aprobado tiene como finalidad el tráfico comercial con bajas tasas, o sin tasas arancelarias, su resultado, o al menos el esperado es la libertad comercial de los sectores productivos entre las naciones que han hecho dicho acuerdo.
Los beneficios directos e indirectos pueden darse según sea el flujo comercial y las características del mercado tales como: Las políticas de planeación estratégica de las empresas. las cuales tienen baja aplicación en las empresas agropecuarias, salvo los grandes gremios como Avidesa. S. A. quien exporta los miembros inferiores de los pollos a la China. En el sector agrario el esfuerzo por la tecnificación se ha visto menguada por las problemáticas sociales cuyo manejo aún deja mucho que desear, a manera de ejemplo la reparación de víctimas del conflicto armado, el manejo de la población desplazada y la reposición de tierras. La igualdad de condiciones competitivas entre productores de bienes y servicios. Al respecto el asunto se hace complejo, aunque es importante tener en cuenta que hasta en los Estados Unidos tampoco se cumple el subsidio del agro a los pequeños productores. Novoa (2005)
La ejecución del acuerdo de manera progresiva. Lo que puede ser un arma de doble filo para los países latinos, ya que dado a nuestras normas sociales y culturales entre más plazo menos condiciones de mejoramiento y proactividad.
Respeto de las políticas públicas internas de las naciones. Condición que de manera sutil va siendo incumplida por políticas de seguridad ante conflicto armado, como bases militares con presencia de tecnologíay personal extrangero, las cuales van dejando impacto social a largo plazo.
La resolución de discrepancias comerciales. En el que el gobierno hace un papel importante a la hora de legislar frente a las condiciones comerciales internas y externas. El valor agregado de los productos como bienes y servicios. El cual tiene un bajo reconocimiento en el producto agrícola colombiano, pues depende de mejoramiento de especies externas realizadas en otros países, como es el caso de las flores, con mercados holandeses, ecuatorianos y costaricences. lo que no permite que sea un producto diferenciado, es decir pierde su valor agregado, situación similar con el maíz y el arroz. Tenjo y cols; (2006) Ahora bien, será qué para la actualidad dicho problema ya ha sido resuelto.
La ruptura o simplificación de los tramites comerciales. Situación que ha de ser transversalizada no solo en las áreas comerciales, sino también las jurídico legales.
El envío de mercado y la promoción del mismo. implica avance cultural y social en el tema del mercadeo nacional e internacional, así como los sistemas de publicidad cibernéticos y en otros medios como radio y TV La adaptación legislativa tributaria Las políticas de cuidado ambiental. En este tema poco se ha avanzado y la exigencia de los mercados internacionales es cada vez mayor, el mercado de las flores vuelve a ser un ejemplo, pues ciertos insumos se permite usar el el cultivo de la misma. Tenjo y cols; (2006)
El bienestar laboral en a la calidad de la seguridad social y de los servicios públicos. En el cual nuestros campesinos pertenecen al régimen subsidiado y por condiciones sociales y culturales tienen bajo uso de los servicios.
Y la disponibilidad agraria, financiera y comercial. esto en cuanto a subsidios agrarios para facilitar la producción agropecuaria. En lo cual se ha ido avanzando con proyectos de ley rurales.
Según Martínez (2007) en un Tratado de Libre Comercio TLC, gana el más fuerte, eficiente y el que esté más preparado, si conjugamos esto con las condiciones actuales en cuanto a las políticas de planeación estratégica de nuestras empresas agropecuarias, el proceso avanza a pasos lentos, cuando la Unión Europea y los Estados Unidos entraron en estas lógicas hace ya unos 20 años a partir de momentos históricos como la caída del muro de Berlín y la ruptura de la antigua Rusia y la caída del capitalismo ya hace más de tres decenios o cuatrenios.
La planeación estratégica entonces supone una organización de las empresas para ser más competitivas en los mercados tanto nacionales como internacionales, así como la ejecución de sistemas de calidad, tales como OHAS, ISO y TOYOTA, esta última aplicada recientemente en Argentina. Implica también la proyección en cuanto a crecimiento de las organizaciones y la capacidad para ofrecer bienes y servicios de mayor calidad y en mayor cantidad, con el objeto de abastecer el mercado interno y externo. Actualmente en Colombia cursa el proyecto de Desarrollo Rural inaugurado el 29 de septiembre de 2011 por el presidente Juan Manuel Santos, el cual en parte mitiga un poco la desigualdad entre productores agrícolas a nivel interno y ahora en relación con el TLC. El proyecto tiene cuatro objetivos según Santos (2011)
Compilar, articular y actualizar la normatividad que existe en el país sobre suelo y tierras, incluyendo mecanismos para que el Estado recupere tierras baldías fiscales de la Nación y para facilitar el acceso a tierras de la población campesina. En este inciso también sería oportuno tener en cuenta como parte del proyecto de ley no solo la recuperación de dichas tierras, sino el mejoramiento de las vías de acceso a las mismas.
Ordenar el uso del suelo para ampliar reservas forestales, para proteger toda la cobertura boscosa que tiene el país, y para aprovechar nuestro potencial en materia de cultivo de alimentos.
Regular el acceso a la propiedad de la tierra. Según Santos (2011) incluye tierra para el que no la tiene, a pequeños productores y campesinos, acceso a servicios financieros, asistencia técnica, sistemas de riego y vivienda rural. Lo cual habría sido un buen inicio como preparación al TLC hace unos diez años, pero de igual manera es un alivio temporal a la crisis del agro en Colombia, después de Agroingreso seguro.
Garantizar que la gente del campo tenga acceso a bienes públicos rurales Lo anterior supone disponer de todo un andamiaje comercial, el cual en Colombia apenas se está gestando y eso en las grandes factorías y gremios económicos, los sectores más pequeños se verían afectados y obligados a agremiarse y organizarse lo que ya les representa grandes costes de inversión y ni que decir con el pequeño agropecuario de pequeñas explotaciones agrícolas unifamiliares, el cual va a ver como sus productos no tienen manera de competir con los de grandes gremios, en cuanto a calidad, costo y beneficio mismo, situación que se vive ya en los mercados internos y que también dependen de condiciones culturales y sociales, la baja formación académica de nuestros campesinos y en algunas zonas del país la presencia de actores del conflicto armado.
De otra manera conviene dar una mirada más meticulosa en donde se hallan condiciones de competitividad menores en cuanto a la rotación de productos, la cual es mayor en los Estados Unidos, pues comparativamente, una familia colombiana promedio tiene su misma lavadora durante años. Novoa, (2005) Y aunque esta publicación ya tiene unos años la situación aplica actualmente, ya que sus prácticas de manufactura permiten la producción a gran escala y la apertura de empresas de manera vertiginosa, al igual que con el mercado agrícola, si bien son unos renglones solamente su producción es mayor y de mejor calidad gracias al gran avance tecnológico, en el cual a relación estamos a 20 años de atraso.
Colombia tiene una gran oportunidad la especialización en productos tropicales, pero tiene en el café un triste antecedente siendo este el principal producto de la economía agrícola colombiana que ocupa en la actualidad el 30% de la fuerza del trabajo rural y el 8% del empleo nacional y el 18% del área cultivada.
La afectación del TLC a toda la agricultura Colombiana es indudable. Lo comprueba el mismo gobierno ya que la producción para el mercado interno (Arroz, maíz, soya, cereales. En general para, frijol o otras leguminosas, algodón, panela, frutas y algo de aceite de palma), indica que es mayoritario y poca tecnificación frente al sector dedicado con prioridad a las exportaciones (Cultivos tropicales, como banano, café, plátano, azúcar, flores, y algunas frutas tropicales) y el sector pecuario (ganado, carne, leche, avicultura). Por tal motivo se ha programada la desgravación de aranceles con un plazo de 18 años con el fin de salvaguardar el impacto mismo de importaciones y exportaciones. Así como el aumento de cuota de participación en el mercado de los Estados Unidos, en confitería y chocolatería de uso industrial, la cual seguramente retornará en otra confitería de menor valor y mayor calidad que la nuestra. De esta manera la situación del TLC en Colombia se muestra como un proceso importante para los grandes gremios exportadores e importadores más no para las PYMES, especialmetne las que están en el sector agrícola. Sigue un camino arduo para recorrer y unas 12 características del sector para fortalecer.
CONCLUSIONES
El sector agropecuario ha de acentuar sus esfuerzos en la mejora de sus productos para hacerlos más competitivos en el mercado internacional, por medio de reformas que permitan consecución de créditos, mejoramiento de las semillas y las especies, procesos limpios de producción y un mercadeo agresivo que permita hacer llegar sus productos a los mercados.
El gobierno colombiano deberá implementar nuevos proyectos de ley para el sector agropecuario que permita a los pequeños productores tener acceso a tierras, asistencia técnica y mejoramiento de los servicios públicos.
Ha de mejorarse en cuanto al ingreso salarial del campesino y la seguridad social del mismo, que permita niveles óptimos de satisfacción revertidos en mayor y mejor productividad del mismo.
La puesta en marcha del TLC con Estados Unidos es la vía de aprendizaje para la apertura de nuevos mercados con otras naciones y grupos comerciales de todo el mundo, tales como La Unión Europea, China y Australia.
BIBLIOGRAFÍA
Martínez; M (2007) El Perú y las dos caras del TLC. [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011 http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/barometro_economico/newsid_4915000/4915384.stm
Novoa, S. J (2005) Tratado de libre comercio - TLC - y derechos humanos. [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011. En: http://www.usergioarboleda.edu.co/tlc/tlc_derechos_humanos.htm
Revista Internauta de Práctica Juríidica. Volúmen 19. Enero - junio de 2007 [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011. En: http://www.ripj.com/art_jcos/art_jcos/num19/RIPJ_19/EX/19-13.pdf
Santos; C. J. M. (2011) IBases del proyecto de ley de Desarrollo Rural. [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011 En: http://www.fedearroz.com.co/noticias_list.php#
Tenjo y cols; (2006) Comportamiento reciente del sector floricultor colombiano 2000 - 2005. [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011 En: http://www.banrep.gov.co/docum/ftp/borra363.pdf
Tratado de Libre Comercio Colombia - Estados Unidos. (2005) [Documento electrónico] Revisado el 6 de noviembre de 2011 En: http://www.sice.oas.org/TPD/AND_USA/Studies/COLResumen_s.pdf
viernes, 21 de octubre de 2011
Últimas Noticias EL TLC con EE. UU.: ¿para quién es bueno?, ¿para quién es malo?
Últimas Noticias EL TLC con EE. UU.: ¿para quién es bueno?, ¿para quién es malo?
Por: MARÍA ISABEL RUEDA |
Según Carrasquilla, el mercado laboral tiene una enfermedad grave y sólo se discutió un escalofrío.
Alberto Carrasquilla cree que los jóvenes y consumidores son los grandes ganadores. Entrevista.
Como Minhacienda del gobierno Uribe, usted pedaleó mucho el TLC. ¿Por qué cree que solo se pudo firmar hasta ahora, bajo el gobierno Santos?
Gajes del oficio. Fueron más factores inherentes a Estados Unidos que a Colombia, que no permitieron que se firmara en esa época. Pero me gustó mucho que cuando el presidente Santos anunció la firma del tratado le dio crédito al presidente Uribe y al presidente Bush, bajo cuyos gobiernos se concretaron las negociaciones del TLC.
Me impactó que el ministro Restrepo, un hombre serio, haya dejado ver sus temores con respecto al TLC. Cree que el campo colombiano no está preparado para la competencia. ¿Usted los comparte?
No. La discusión comenzó hace mucho tiempo, el tratado tiene consideraciones sobre la gradualidad de la desaparición de los aranceles, y se hizo un trabajo muy juicioso por muchos años.
Se mencionan dos sectores como perdedores. Uno es el de los lecheros. ¿Se quedaron llorando sobre la leche derramada y les cogió la noche?
Sin duda, les cogió la noche. Habrá unos efectos negativos en el sector, pero hay que decirlo: se demoraron en hacer ajustes.
¿Los arroceros tienen razón en estar también tan quejosos?
Pues la industria arrocera sí ha ganado en competitividad de una manera importante. De pronto no todavía lo suficiente como para pensar que son competitivos contra los arroceros de EE. UU.
¿Cómo se puede proteger a esos productores?
La desgravación de sus productos será muy gradual y los negociadores del tratado sin duda tuvieron en cuenta sus circunstancias. Tienen tiempo para perfeccionar los mecanismos competitivos.
Pero si uno fuera arrocero, qué hace: ¿dejar de cultivar arroz?
Es cuestión de tecnificación. Ellos tienen estudios que demuestran la competitividad que el sector ha ganado en los últimos años, es impresionante, y esa tendencia es la que hay que continuar.
Así como decimos que puede haber perdedores, ¿quiénes son los ganadores?
Empecemos por los consumidores de leche y de arroz. Porque si es cierto que estos sectores pierden competitividad porque baja el precio, los primeros beneficiarios son los consumidores.
Buen punto. ¿O sea que dentro de los ganadores con la firma del TLC figuramos muy arriba los consumidores?
La contrapartida serán precios más baratos. Pero obviamente tienen un lobby más fuerte los productores que pierden que los consumidores que ganan. No oye uno a los consumidores diciendo: ¡qué maravilla que haya libre comercio!, pero en cambio sí se oye al productor quejándose de la competencia. Abrir el comercio internacional tiene efectos muy positivos por la vía de efectos al consumidor.
Le confieso que me produjo gran sorpresa la lista de bienes que se supone vamos a exportar libres de arancel. ¡Me parecieron poquísimos!
Eso es lo interesante de un tratado como este. Que hacia el futuro no alcanza la imaginación para calcular hasta dónde podrá llegar. Todos los estudios sobre el impacto ponen un párrafo que dice: "lo anterior no tiene en cuenta el desarrollo de nuevos productos de exportación". Parte esencial de la competitividad es descubrir sectores, y nadie está en capacidad de calcular en cinco años qué se le va a ocurrir a un colombiano que hoy tiene 22 años.
¿O sea que el TLC tiene más futuro que presente?
Sin lugar a dudas.
¿Las próximas generaciones de colombianos encontrarán el camino despejado?
Indudablemente. El TLC tiene veinte y pico de capítulos. No solo es el listado de los aranceles, sino unas reglas de juego básicas que sin duda van a beneficiar a ese joven de 22 años.
¿Cómo en qué temas?
Ese joven de 22 años encontrará garantías sobre estabilidad en las reglas del juego, claridad sobre temas de transparencia en inversión, definiciones sobre prácticas de competencia, sobre derechos de autor. Todos esos temas nos obligan a hacer unas reflexiones muy importantes que van mucho más allá de los aranceles, y que el tratado nos pone sobre la mesa.
¿Cómo podemos competir contra el alto grado de proteccionismo agrícola?
Eso es viejo. La economía como objeto de reflexión sistemática empieza con esa discusión acerca del proteccionismo. Hay gente que piensa que la protección y los subsidios son el camino hacia la prosperidad y hay gente que dice que por ahí no es el progreso. Esa discusión la tenemos perdida.
¿O sea?
Los subsidios que otorgan ciertos países existen y van a existir y no nos deben asustar, porque son una inevitabilidad.
Pero ese desequilibrio es una de las razones por las cuales la izquierda colombiana está furiosa con el TLC. ¿Esos temores son válidos?
No. No he visto un solo argumento técnico serio en contra del comercio internacional en general, ni un argumento técnico sólido en contra de los TLC en particular. En la Organización Mundial del Comercio hay más de 150 países. El país promedio ha firmado 13 TLC. El país está por debajo de ese promedio. Desconocer que parte de la dinámica internacional del comercio futuro son los TLC, es desconocer la historia.
¿Cree que los tratados de libre comercio trazan la raya entre el capitalismo y el socialismo?
No. Me parece exótica esa raya. Ya expliqué cómo cada uno de los más de 150 países que integran la OMC han firmado en promedio 13 tratados por país, y ahí hay todo tipo de países. Socialistas, capitalistas.... Todo el mundo está firmando tratados de libre comercio a granel.
¿Entonces por qué la izquierda no quiere soltar amarras hacia el comercio internacional?
No he escuchado temores fundados. Los argumentos de la izquierda se basan en que la globalización es mala y al TLC lo ven como una modalidad de esta. Pero apartarse de la tendencia mundial cuando un país como Colombia genera el 1 por ciento del comercio mundial, lo cual equivale a aislarse del otro 99, es una posición muy exótica.
¿Cómo les ha ido a los países que han tenido TLC con EE.UU.? México, Chile, Perú?
Según los analistas, los efectos han sido positivos, aunque hay observaciones. Un TLC incluye dos conceptos: liberalización y preferencia. Las preferencias son malas. El efecto bueno de la liberalización tiene una compensación por el lado del efecto sobre el comercio con terceros países. Ese cruce de un efecto sistemáticamente positivo y uno negativo, según los estudios serios da, que el balance es bueno para estos tres países, pero siempre habrá alguien que diga que si no los hubieran firmado, les habría ido mejor. Y ese argumento no hay cómo discutirlo, porque es indemostrable.
Con la mano en el corazón: ¿habría sido muy grave que tampoco esta vez hubiéramos logrado firmar el TLC?
Gravísimo. Y la única frase que se me ocurre es que más vale tarde que nunca.
Pero alguien podrá decir: el TLC con EE. UU. se demoró cinco años, y el país no se acabó...
Estoy de acuerdo. La pregunta es: ¿que habría pasado en los siguientes cinco?
El presidente Santos anunció 250 mil empleos. ¿Será tan fácil? ¿Tan rápido?
No creo que sea tan rápido. Pero es razonable pensar que nuestro mercado laboral, que tiene 18 millones de personas trabajando, se puede aumentar en 250 mil.
¿Las exigencias con respecto al fortalecimiento del sindicalismo y a los límites a las cooperativas de trabajo asociado se justificaban?
Nuestro mercado laboral tiene una enfermedad muy grave, y en el contexto de esa enfermedad tiene un resfrío que pueden ser algunos derechos sindicales vulnerados, etc. Aquí no se discutió la enfermedad, sino el escalofrío. No se analizó el fenómeno del trabajo informal frente al formal. Y el trabajo sindicalizado es una parte ínfima del empleo formal.
A partir de la firma del TLC, ¿qué va a pasar con el dólar?
El dólar está en la batalla de cuál es el enano más grande del circo. Hay días en que Europa es un enano más grande, y otros EE.UU. Cuando hay esperanzas de que Europa salga más rápido que EE.UU., el dólar se debilita y se aprecia el peso colombiano. Y al revés: cuando EE.UU. da muestras de que está mejor, el dólar se fortalece y se devalúa el peso. Si uno hace una gráfica euro-dólar contra peso-dólar, es como un espejo el uno del otro.
¿El TLC traerá automáticamente inversión gringa en Colombia?
Los trabajos que conocí daban un incremento del 20 o 30 por ciento en la inversión de los EE.UU. en Colombia.
Los economistas se dividen en dos: los que están muy preocupados de que la crisis mundial afecte el país, y los que creen que estamos más o menos blindados. ¿Usted de qué bando es?
Estoy en el bando de los preocupados. En el extremo de los mas preocupados. Y creo que los que no están preocupados no es que no lo estén, sino que no pueden decir lo preocupados que están.
¿Ahí matricularía al Ministro de Hacienda?
Sí. Él no puede salir a decir que esto va a colapsar, pero estoy seguro de que el tema lo trasnocha.
¿O sea que cree que el Ministro de Hacienda se está trasnochando mucho?
Si yo fuera él, me estaría trasnochando mucho.
Finalmente: el presidente Santos dijo que el TLC era posiblemente el tratado más importante que ha firmado el país en su historia. ¿Esto es exagerado, o cierto?
Exagerado, pero bonita la frase.
Por: MARÍA ISABEL RUEDA |
Según Carrasquilla, el mercado laboral tiene una enfermedad grave y sólo se discutió un escalofrío.
Alberto Carrasquilla cree que los jóvenes y consumidores son los grandes ganadores. Entrevista.
Como Minhacienda del gobierno Uribe, usted pedaleó mucho el TLC. ¿Por qué cree que solo se pudo firmar hasta ahora, bajo el gobierno Santos?
Gajes del oficio. Fueron más factores inherentes a Estados Unidos que a Colombia, que no permitieron que se firmara en esa época. Pero me gustó mucho que cuando el presidente Santos anunció la firma del tratado le dio crédito al presidente Uribe y al presidente Bush, bajo cuyos gobiernos se concretaron las negociaciones del TLC.
Me impactó que el ministro Restrepo, un hombre serio, haya dejado ver sus temores con respecto al TLC. Cree que el campo colombiano no está preparado para la competencia. ¿Usted los comparte?
No. La discusión comenzó hace mucho tiempo, el tratado tiene consideraciones sobre la gradualidad de la desaparición de los aranceles, y se hizo un trabajo muy juicioso por muchos años.
Se mencionan dos sectores como perdedores. Uno es el de los lecheros. ¿Se quedaron llorando sobre la leche derramada y les cogió la noche?
Sin duda, les cogió la noche. Habrá unos efectos negativos en el sector, pero hay que decirlo: se demoraron en hacer ajustes.
¿Los arroceros tienen razón en estar también tan quejosos?
Pues la industria arrocera sí ha ganado en competitividad de una manera importante. De pronto no todavía lo suficiente como para pensar que son competitivos contra los arroceros de EE. UU.
¿Cómo se puede proteger a esos productores?
La desgravación de sus productos será muy gradual y los negociadores del tratado sin duda tuvieron en cuenta sus circunstancias. Tienen tiempo para perfeccionar los mecanismos competitivos.
Pero si uno fuera arrocero, qué hace: ¿dejar de cultivar arroz?
Es cuestión de tecnificación. Ellos tienen estudios que demuestran la competitividad que el sector ha ganado en los últimos años, es impresionante, y esa tendencia es la que hay que continuar.
Así como decimos que puede haber perdedores, ¿quiénes son los ganadores?
Empecemos por los consumidores de leche y de arroz. Porque si es cierto que estos sectores pierden competitividad porque baja el precio, los primeros beneficiarios son los consumidores.
Buen punto. ¿O sea que dentro de los ganadores con la firma del TLC figuramos muy arriba los consumidores?
La contrapartida serán precios más baratos. Pero obviamente tienen un lobby más fuerte los productores que pierden que los consumidores que ganan. No oye uno a los consumidores diciendo: ¡qué maravilla que haya libre comercio!, pero en cambio sí se oye al productor quejándose de la competencia. Abrir el comercio internacional tiene efectos muy positivos por la vía de efectos al consumidor.
Le confieso que me produjo gran sorpresa la lista de bienes que se supone vamos a exportar libres de arancel. ¡Me parecieron poquísimos!
Eso es lo interesante de un tratado como este. Que hacia el futuro no alcanza la imaginación para calcular hasta dónde podrá llegar. Todos los estudios sobre el impacto ponen un párrafo que dice: "lo anterior no tiene en cuenta el desarrollo de nuevos productos de exportación". Parte esencial de la competitividad es descubrir sectores, y nadie está en capacidad de calcular en cinco años qué se le va a ocurrir a un colombiano que hoy tiene 22 años.
¿O sea que el TLC tiene más futuro que presente?
Sin lugar a dudas.
¿Las próximas generaciones de colombianos encontrarán el camino despejado?
Indudablemente. El TLC tiene veinte y pico de capítulos. No solo es el listado de los aranceles, sino unas reglas de juego básicas que sin duda van a beneficiar a ese joven de 22 años.
¿Cómo en qué temas?
Ese joven de 22 años encontrará garantías sobre estabilidad en las reglas del juego, claridad sobre temas de transparencia en inversión, definiciones sobre prácticas de competencia, sobre derechos de autor. Todos esos temas nos obligan a hacer unas reflexiones muy importantes que van mucho más allá de los aranceles, y que el tratado nos pone sobre la mesa.
¿Cómo podemos competir contra el alto grado de proteccionismo agrícola?
Eso es viejo. La economía como objeto de reflexión sistemática empieza con esa discusión acerca del proteccionismo. Hay gente que piensa que la protección y los subsidios son el camino hacia la prosperidad y hay gente que dice que por ahí no es el progreso. Esa discusión la tenemos perdida.
¿O sea?
Los subsidios que otorgan ciertos países existen y van a existir y no nos deben asustar, porque son una inevitabilidad.
Pero ese desequilibrio es una de las razones por las cuales la izquierda colombiana está furiosa con el TLC. ¿Esos temores son válidos?
No. No he visto un solo argumento técnico serio en contra del comercio internacional en general, ni un argumento técnico sólido en contra de los TLC en particular. En la Organización Mundial del Comercio hay más de 150 países. El país promedio ha firmado 13 TLC. El país está por debajo de ese promedio. Desconocer que parte de la dinámica internacional del comercio futuro son los TLC, es desconocer la historia.
¿Cree que los tratados de libre comercio trazan la raya entre el capitalismo y el socialismo?
No. Me parece exótica esa raya. Ya expliqué cómo cada uno de los más de 150 países que integran la OMC han firmado en promedio 13 tratados por país, y ahí hay todo tipo de países. Socialistas, capitalistas.... Todo el mundo está firmando tratados de libre comercio a granel.
¿Entonces por qué la izquierda no quiere soltar amarras hacia el comercio internacional?
No he escuchado temores fundados. Los argumentos de la izquierda se basan en que la globalización es mala y al TLC lo ven como una modalidad de esta. Pero apartarse de la tendencia mundial cuando un país como Colombia genera el 1 por ciento del comercio mundial, lo cual equivale a aislarse del otro 99, es una posición muy exótica.
¿Cómo les ha ido a los países que han tenido TLC con EE.UU.? México, Chile, Perú?
Según los analistas, los efectos han sido positivos, aunque hay observaciones. Un TLC incluye dos conceptos: liberalización y preferencia. Las preferencias son malas. El efecto bueno de la liberalización tiene una compensación por el lado del efecto sobre el comercio con terceros países. Ese cruce de un efecto sistemáticamente positivo y uno negativo, según los estudios serios da, que el balance es bueno para estos tres países, pero siempre habrá alguien que diga que si no los hubieran firmado, les habría ido mejor. Y ese argumento no hay cómo discutirlo, porque es indemostrable.
Con la mano en el corazón: ¿habría sido muy grave que tampoco esta vez hubiéramos logrado firmar el TLC?
Gravísimo. Y la única frase que se me ocurre es que más vale tarde que nunca.
Pero alguien podrá decir: el TLC con EE. UU. se demoró cinco años, y el país no se acabó...
Estoy de acuerdo. La pregunta es: ¿que habría pasado en los siguientes cinco?
El presidente Santos anunció 250 mil empleos. ¿Será tan fácil? ¿Tan rápido?
No creo que sea tan rápido. Pero es razonable pensar que nuestro mercado laboral, que tiene 18 millones de personas trabajando, se puede aumentar en 250 mil.
¿Las exigencias con respecto al fortalecimiento del sindicalismo y a los límites a las cooperativas de trabajo asociado se justificaban?
Nuestro mercado laboral tiene una enfermedad muy grave, y en el contexto de esa enfermedad tiene un resfrío que pueden ser algunos derechos sindicales vulnerados, etc. Aquí no se discutió la enfermedad, sino el escalofrío. No se analizó el fenómeno del trabajo informal frente al formal. Y el trabajo sindicalizado es una parte ínfima del empleo formal.
A partir de la firma del TLC, ¿qué va a pasar con el dólar?
El dólar está en la batalla de cuál es el enano más grande del circo. Hay días en que Europa es un enano más grande, y otros EE.UU. Cuando hay esperanzas de que Europa salga más rápido que EE.UU., el dólar se debilita y se aprecia el peso colombiano. Y al revés: cuando EE.UU. da muestras de que está mejor, el dólar se fortalece y se devalúa el peso. Si uno hace una gráfica euro-dólar contra peso-dólar, es como un espejo el uno del otro.
¿El TLC traerá automáticamente inversión gringa en Colombia?
Los trabajos que conocí daban un incremento del 20 o 30 por ciento en la inversión de los EE.UU. en Colombia.
Los economistas se dividen en dos: los que están muy preocupados de que la crisis mundial afecte el país, y los que creen que estamos más o menos blindados. ¿Usted de qué bando es?
Estoy en el bando de los preocupados. En el extremo de los mas preocupados. Y creo que los que no están preocupados no es que no lo estén, sino que no pueden decir lo preocupados que están.
¿Ahí matricularía al Ministro de Hacienda?
Sí. Él no puede salir a decir que esto va a colapsar, pero estoy seguro de que el tema lo trasnocha.
¿O sea que cree que el Ministro de Hacienda se está trasnochando mucho?
Si yo fuera él, me estaría trasnochando mucho.
Finalmente: el presidente Santos dijo que el TLC era posiblemente el tratado más importante que ha firmado el país en su historia. ¿Esto es exagerado, o cierto?
Exagerado, pero bonita la frase.
viernes, 14 de octubre de 2011
El lío de los bonos de carbono ¿Avionada o negocio verde?
El lío de los bonos de carbono
¿Avionada o negocio verde?
Por: Pablo Correa
En cinco años la empresa CI Progress logró contratos con comunidades indígenas y afrocolombianas para desarrollar proyectos de captura de carbono en 38 millones de hectáreas. Su gerente dice que es legal. Los opositores, que actuaron de mala fe.
Hace apenas 10 años era difícil pensar que alguien, en algún lugar del mundo, estaría dispuesto a pagar a otra persona por no tumbar un bosque. Sacar provecho de un ecosistema boscoso, casi siempre significaba venderlo en forma de madera o reemplazarlo por un cultivo rentable.
Las cosas, sin embargo, comenzaron a dar un giro ante la amenaza del cambio climático. Capturar parte de las 30.600 millones de toneladas de CO2 que los humanos lanzamos a la atmósfera cada año, principal causa del calentamiento del planeta, se ha convertido en una necesidad imperiosa y también en un negocio prometedor. Tanto, que las empresas de tecnología están inmersas en una carrera por desarrollar máquinas capaces de capturar el carbono de la atmósfera y almacenarlo. Saben que eso sería una mina de oro. Sin embargo, las únicas “máquinas” eficientes para cumplir con esa tarea por ahora siguen siendo los árboles, que en su proceso de fotosíntesis atrapan carbono y liberan oxígeno. Los bosques ahora son vistos con otros ojos.
Fernando Agudelo, vicepresidente corporativo de la empresa CI Progress, cuenta que en 2006, en el posgrado de análisis financiero de la Universidad del Valle, Luis Ignacio Gil les propuso a sus alumnos explorar “nuevos mercados”. En la lluvia de ideas surgió la de participar en los nacientes mercados de carbono.
“No tenían conocimiento de nada. Pero en algún momento les dijeron que el cuento era evitar la tala de bosques. Entonces había que conseguir los poderes de los dueños de las tierras para hacer proyectos”, cuenta hoy Agudelo en su oficina, ubicada en una amplia casa blanca en el norte de Bogotá.
Gil se puso al frente del proyecto y pronto descubrió que los grandes dueños de los bosques en Colombia eran las comunidades indígenas y las comunidades afrocolombianas. Gracias a una política progresista, desde los años 80, unos 30 millones de hectáreas de bosques están en manos de las primeras y otros cinco millones son propiedad de las segundas. Además, por ley se declaró que eran tierras imprescriptibles, inembargables e intransferibles.
Buscar esos poderes resultó un asunto costoso. Era necesario traer y llevar indígenas y líderes de comunidades afro desde Guainía, Vichada, Putumayo, Chocó, Caquetá y Amazonas hasta Cali para que firmaran en una notaría los documentos. A la vuelta de cinco años, el objetivo parecía cumplido: tenían en sus manos poderes sobre 38 millones de hectáreas de bosques en el país. En otras palabras, quien quiera negociar en Colombia tendrá que entenderse con CI Progress. Al menos eso asegura Agudelo. Más de cinco millones de dólares se han invertido en esta y otras tareas, como asesorías legales, asesorías técnicas, promoción, talleres informativos e incluso en la expansión del negocio a Panamá, Ecuador y Perú, sin perder de vista a Guatemala y Costa Rica. La mayoría son inversionistas locales, pero también han llegado de otros países.
El proyecto, que comenzó de una forma un tanto desorganizada, en 2008 obligó a Gil y a sus socios a constituir una empresa formalmente. Crearon CI Progress, que desde entonces se presenta como una compañía “que se especializa en la generación de créditos de compensación de carbono para el mercado voluntario”. La semana pasada, uno de los estands más grandes en el foro latinoamericano sobre bonos de carbono en Costa Rica era el de CI Progress.
La apuesta de la empresa es que maduren los mercados voluntarios de carbono. En el mundo existen dos esquemas para negociar carbono: el mercado regulado, que es controlado bajo el Protocolo de Kyoto, y los mercados voluntarios. Como parte de estos últimos ha surgido el mecanismo REDD (Reducción de emisiones por deforestación y degradación de bosques), en el que se paga una suma de dinero a aquellos proyectos que demuestren que están frenando la deforestación.
Hernando Castro, vocero del Comité Regional Indígena de Araracuara, reconoce que firmaron unos “acuerdos” con CI Progress “para obtener beneficios de los bienes y servicios de los bosques”. “Nosotros decimos qué se va hacer en nuestro territorio. Es un acuerdo de voluntades. Todos estamos de acuerdo en que se haga. En esta tierra tan lejana donde el gobierno no invierte nada, esto es una oportunidad para nosotros”, responde.
Aparecen los problemas
Pero no todos piensan como él. En los últimos años al Ministerio de Medio Ambiente han llegado un buen número de quejas. Las suficientes para que el pasado 24 de mayo de 2011 el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, así como el Ministerio del Interior y Justicia, emitieran conjuntamente un comunicado a la opinión pública para alertar por la presencia de organizaciones “que dicen comprar oxígeno u ofrecer incentivos financieros por la captura de CO2 bajo mecanismos inexistentes, a dueños de predios con bosques, rastrojos o praderas”.
Adriana Lagos, asesora del Ministerio, apuntó que “en Colombia hay una gran gama de cosas irregulares en esta materia”. Se refiere a los que descaradamente han ido predio por predio prometiendo comprar “oxígeno”, lo cual es una verdadera estafa, hasta empresas que detrás de un lenguaje más sofisticado están aprovechando el desconocimiento de muchas comunidades frente al tema.
Funcionarios del Ministerio han tenido que viajar a explicar a las comunidades qué es y qué no es posible dentro de estos nacientes mercados de carbono. Y por supuesto, recordar a todo el mundo que sin una consulta previa, ninguna decisión ni contrato que afecte a las comunidades es válido.
¿Legal o ilegal?
Christian Dannecker, representante en Colombia de South Pole Carbon, una consultora internacional en estos temas y quien hace tres meses fue contactado por CI Progress para que revisara sus procedimientos, cree que “sí tienen la capacidad técnica y financiera para implementar los proyectos prometidos. Yo conocí el equipo en Cali, un grupo de mas que 15 personas con biólogos, sociólogos, geomáticos”. Y añade: “si creyéramos que son tramposos no les hubiéramos ofrecidos nuestros servicios”.
Para el Ministerio del Medio Ambiente, sin embargo, resulta inapropiado que toda la documentación radicada sea inexacta y confusa, no tengan ni un solo proyecto real en marcha y se esté actuando sin haber realizado una consulta previa con las comunidades.
Roberto León Gómez, subdirector de desarrollo rural de la Fundación Natura y coordinador de un proyecto para crear el primer mercado de bonos de carbono en Colombia, que cuenta con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, explica que “los intermediarios en la elaboración de proyectos para generación de bonos de carbono en las comunidades no son necesarios”.
“Por lo general, a las empresas que brindan asesoría técnica no les interesa quedarse con los bosque de nadie. Ellas simplemente descuentan una parte de pagos que se generen en el futuro”. En los contratos firmados por CI Progress, el 50% del dinero que se genere queda en manos de la empresa y el otro 50% se destina para proyectos de las comunidades.
Fernando Agudelo, vicepresidente de CI Progress, dice que están dispuestos a que se revisen todas las actuaciones de la empresa. Culpan al gobierno de no haber sido claro en la reglamentación de los proyectos REDD en Colombia. Cuenta que los poderes que firmaron con las comunidades inicialmente fueron reemplazados por “contratos de mandato”, que les ofrecen más seguridad jurídica mientras se concretan las consultas previas.
Lo cierto por ahora es que se avecina una larga pelea jurídica, porque como están las cosas, en Colombia no se podrá mover una hoja de los bosques sin consulta previa con los indígenas y las comunidades afro, pero tampoco sin aclarar los negocios de CI Progress.
¿Avionada o negocio verde?
Por: Pablo Correa
En cinco años la empresa CI Progress logró contratos con comunidades indígenas y afrocolombianas para desarrollar proyectos de captura de carbono en 38 millones de hectáreas. Su gerente dice que es legal. Los opositores, que actuaron de mala fe.
Hace apenas 10 años era difícil pensar que alguien, en algún lugar del mundo, estaría dispuesto a pagar a otra persona por no tumbar un bosque. Sacar provecho de un ecosistema boscoso, casi siempre significaba venderlo en forma de madera o reemplazarlo por un cultivo rentable.
Las cosas, sin embargo, comenzaron a dar un giro ante la amenaza del cambio climático. Capturar parte de las 30.600 millones de toneladas de CO2 que los humanos lanzamos a la atmósfera cada año, principal causa del calentamiento del planeta, se ha convertido en una necesidad imperiosa y también en un negocio prometedor. Tanto, que las empresas de tecnología están inmersas en una carrera por desarrollar máquinas capaces de capturar el carbono de la atmósfera y almacenarlo. Saben que eso sería una mina de oro. Sin embargo, las únicas “máquinas” eficientes para cumplir con esa tarea por ahora siguen siendo los árboles, que en su proceso de fotosíntesis atrapan carbono y liberan oxígeno. Los bosques ahora son vistos con otros ojos.
Fernando Agudelo, vicepresidente corporativo de la empresa CI Progress, cuenta que en 2006, en el posgrado de análisis financiero de la Universidad del Valle, Luis Ignacio Gil les propuso a sus alumnos explorar “nuevos mercados”. En la lluvia de ideas surgió la de participar en los nacientes mercados de carbono.
“No tenían conocimiento de nada. Pero en algún momento les dijeron que el cuento era evitar la tala de bosques. Entonces había que conseguir los poderes de los dueños de las tierras para hacer proyectos”, cuenta hoy Agudelo en su oficina, ubicada en una amplia casa blanca en el norte de Bogotá.
Gil se puso al frente del proyecto y pronto descubrió que los grandes dueños de los bosques en Colombia eran las comunidades indígenas y las comunidades afrocolombianas. Gracias a una política progresista, desde los años 80, unos 30 millones de hectáreas de bosques están en manos de las primeras y otros cinco millones son propiedad de las segundas. Además, por ley se declaró que eran tierras imprescriptibles, inembargables e intransferibles.
Buscar esos poderes resultó un asunto costoso. Era necesario traer y llevar indígenas y líderes de comunidades afro desde Guainía, Vichada, Putumayo, Chocó, Caquetá y Amazonas hasta Cali para que firmaran en una notaría los documentos. A la vuelta de cinco años, el objetivo parecía cumplido: tenían en sus manos poderes sobre 38 millones de hectáreas de bosques en el país. En otras palabras, quien quiera negociar en Colombia tendrá que entenderse con CI Progress. Al menos eso asegura Agudelo. Más de cinco millones de dólares se han invertido en esta y otras tareas, como asesorías legales, asesorías técnicas, promoción, talleres informativos e incluso en la expansión del negocio a Panamá, Ecuador y Perú, sin perder de vista a Guatemala y Costa Rica. La mayoría son inversionistas locales, pero también han llegado de otros países.
El proyecto, que comenzó de una forma un tanto desorganizada, en 2008 obligó a Gil y a sus socios a constituir una empresa formalmente. Crearon CI Progress, que desde entonces se presenta como una compañía “que se especializa en la generación de créditos de compensación de carbono para el mercado voluntario”. La semana pasada, uno de los estands más grandes en el foro latinoamericano sobre bonos de carbono en Costa Rica era el de CI Progress.
La apuesta de la empresa es que maduren los mercados voluntarios de carbono. En el mundo existen dos esquemas para negociar carbono: el mercado regulado, que es controlado bajo el Protocolo de Kyoto, y los mercados voluntarios. Como parte de estos últimos ha surgido el mecanismo REDD (Reducción de emisiones por deforestación y degradación de bosques), en el que se paga una suma de dinero a aquellos proyectos que demuestren que están frenando la deforestación.
Hernando Castro, vocero del Comité Regional Indígena de Araracuara, reconoce que firmaron unos “acuerdos” con CI Progress “para obtener beneficios de los bienes y servicios de los bosques”. “Nosotros decimos qué se va hacer en nuestro territorio. Es un acuerdo de voluntades. Todos estamos de acuerdo en que se haga. En esta tierra tan lejana donde el gobierno no invierte nada, esto es una oportunidad para nosotros”, responde.
Aparecen los problemas
Pero no todos piensan como él. En los últimos años al Ministerio de Medio Ambiente han llegado un buen número de quejas. Las suficientes para que el pasado 24 de mayo de 2011 el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, así como el Ministerio del Interior y Justicia, emitieran conjuntamente un comunicado a la opinión pública para alertar por la presencia de organizaciones “que dicen comprar oxígeno u ofrecer incentivos financieros por la captura de CO2 bajo mecanismos inexistentes, a dueños de predios con bosques, rastrojos o praderas”.
Adriana Lagos, asesora del Ministerio, apuntó que “en Colombia hay una gran gama de cosas irregulares en esta materia”. Se refiere a los que descaradamente han ido predio por predio prometiendo comprar “oxígeno”, lo cual es una verdadera estafa, hasta empresas que detrás de un lenguaje más sofisticado están aprovechando el desconocimiento de muchas comunidades frente al tema.
Funcionarios del Ministerio han tenido que viajar a explicar a las comunidades qué es y qué no es posible dentro de estos nacientes mercados de carbono. Y por supuesto, recordar a todo el mundo que sin una consulta previa, ninguna decisión ni contrato que afecte a las comunidades es válido.
¿Legal o ilegal?
Christian Dannecker, representante en Colombia de South Pole Carbon, una consultora internacional en estos temas y quien hace tres meses fue contactado por CI Progress para que revisara sus procedimientos, cree que “sí tienen la capacidad técnica y financiera para implementar los proyectos prometidos. Yo conocí el equipo en Cali, un grupo de mas que 15 personas con biólogos, sociólogos, geomáticos”. Y añade: “si creyéramos que son tramposos no les hubiéramos ofrecidos nuestros servicios”.
Para el Ministerio del Medio Ambiente, sin embargo, resulta inapropiado que toda la documentación radicada sea inexacta y confusa, no tengan ni un solo proyecto real en marcha y se esté actuando sin haber realizado una consulta previa con las comunidades.
Roberto León Gómez, subdirector de desarrollo rural de la Fundación Natura y coordinador de un proyecto para crear el primer mercado de bonos de carbono en Colombia, que cuenta con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, explica que “los intermediarios en la elaboración de proyectos para generación de bonos de carbono en las comunidades no son necesarios”.
“Por lo general, a las empresas que brindan asesoría técnica no les interesa quedarse con los bosque de nadie. Ellas simplemente descuentan una parte de pagos que se generen en el futuro”. En los contratos firmados por CI Progress, el 50% del dinero que se genere queda en manos de la empresa y el otro 50% se destina para proyectos de las comunidades.
Fernando Agudelo, vicepresidente de CI Progress, dice que están dispuestos a que se revisen todas las actuaciones de la empresa. Culpan al gobierno de no haber sido claro en la reglamentación de los proyectos REDD en Colombia. Cuenta que los poderes que firmaron con las comunidades inicialmente fueron reemplazados por “contratos de mandato”, que les ofrecen más seguridad jurídica mientras se concretan las consultas previas.
Lo cierto por ahora es que se avecina una larga pelea jurídica, porque como están las cosas, en Colombia no se podrá mover una hoja de los bosques sin consulta previa con los indígenas y las comunidades afro, pero tampoco sin aclarar los negocios de CI Progress.
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